Es cierto, soy muy nervioso. Tanto, que a veces pueda parecer que me siento gobernado por los impulsos. Pero no estoy loco. Loco, no, porque soy capaz de razonar. También de escucharlo todo, de oír cosas que nadie consigue oír. Y eso es porque mis sentidos se han agudizado. Y para demostrarles que no estoy loco, les contaré ahora, más tranquilo, mi relato: Llevaba tiempo observando al viejo. Le quería mucho, deben creerme, pero me molestaba, me irritaba, y no podía frenar ese sentimiento. Era una tortura, y todo, por culpa de ese ojo, un ojo velado con el que miraba y no veía, que me clavaba y me ponía nervioso. Un ojo como de buitre, azulado, frío. ¡Fue por culpa de ese miserable ojo! Deben creerme. Yo no quería nada del viejo. Ni su dinero. Ni él me insultó nunca. Fue por culpa de ese maldito ojo, que me trastocaba por completo.
Había tomado la determinación de matarlo, porque no aguantaba más. Y decidí hacerlo con la mayor habilidad posible. ¿Es eso de locos? Los locos actúan sin pensar. Yo pensé, recapacité, ideé un magnífico plan que salió bien, si no llega a ser por… ¡malditos sentidos! ¡Por qué los tendré tan agudizados!...
- Por: Edgar Allan Poe.
---------------------------------------------------------------------------------
He had made the determination to kill him, because he could not take it anymore. And I decided to do it with the greatest possible skill. Is that crazy? The crazy act without thinking. I thought, I reconsidered, I devised a magnificent plan that went well, if a being does not come by ... damn senses! Why I will have them so sharp!
- For: Edgar Allan Poe.

Comentarios
Publicar un comentario